Burning Argentina: Aurora 2014

The legendary Burning Man in Nevada attracts thousands of festivalgoers each year and, as a result of its success, different versions of the festival now take place in South Africa, Spain, Australia and Japan to name a few. This year saw the birth of Burning Argentina, aka Aurora, near a small town called Bragado in the Buenos Aires provinces. After hearing the news from a friend’s housemate, I instantly decided this was something I simply couldn’t miss.

The location of Aurora 2014

The location of Aurora 2014

The week leading up to the event was spent buying and preparing meals to take with us, choosing which fancy dress to wear and ensuring that we had all the necessities for four days in el medio de la nada. After waking up early on Saturday to pack the car, we set off with a box of hash brownies for breakfast and three hours of pounding trance to get us in the mood. We managed to reach Bragado without any problems, but then got significantly lost (probably the fault of the brownies) when trying to find the exact location of the festival. Eventually we saw the Aurora symbol on a white gatepost, the entrance to the festival; we’d made it!

The Aurora symbol

The Aurora symbol

Upon arrival, I was quite surprised at how few people there were, but as the festival progressed I began to realise this was a good thing, as it made for a more intimate setting. I decided to take it easy that first day, get to know our neighbours and explore our surroundings. A five-minute walk from the campsite was a forest, which had been decorated with multi-coloured mannequins and other miscellaneous objects, such as light bulbs and a phone box. The DJ booth had also been set up there and, on a vast patch of grass just behind, lay the wooden man himself. After wandering around for a bit, I joined in on the communal asado and chatted to the others over a few cups of wine, before gradually drifting off beside the campfire.

The colourful forest

The colourful forest

The stifling heat made it nigh on impossible to sleep in, so we got up early the next morning and headed to the lake for a swim. The temperature of the water was perfect, the soft mud at the bottom massaged my feet and, as I observed my surroundings, I could see nothing other than trees, butterflies and seemingly endless fields of corn. We were as remote as remote could be and that made me incredibly happy. People found different ways to amuse themselves during the day; the more active ones would embark on adventurous trails, kick a football about and kayak along the river, whilst others would relax with music and card games, draw pictures and smoke shisha. As the sun went down, everyone would don their costumes and walk around handing out little gifts such as lollipops, whistles, glow bands and stickers. Unexpectedly, there was a wedding that night, conducted by men in masks, which saw the bride and groom get covered in foam as spectators cheered, took pictures and threw rice on them. Up at the woods, various different DJ’s played a mixture of music, ranging from ambient to techno to trance, while we danced and waved our glow bands in the air. Each time cold got the better of us, we’d sit by the fire just metres away, engage in conversation with whoever else happened to be there, then return to the ‘dancefloor’ and continue. It was very easy to lose track of time, and all of a sudden I noticed it was getting light and the birds were starting to sing, as day three of the festival emerged.

The unexpected wedding

The unexpected wedding

Our last day was a good one, we hadn’t had very much sleep (again), but I felt very content nonetheless. We walked, swam, cooked pizzas on the parrilla, watched a live band up at the forest, then prepared ourselves for the climax of the festival: watching the man burn. This was quite a spectacle, which began with a procession from the campsite to the top of the hill, where the man had been raised and was ready to be ignited. As flaming branches were hurled upon him, the crowd stood and watched, their claps and cheers growing louder the more he burned. People had gongs and drums, one man even played his violin throughout, rendering it all the more mystical and dramatic. Eventually, every part of him had fallen and, as the last bit of wood turned to ashes, the beats from the DJ booth started up once again. More masks, more dancing and more strange and rather trippy episodes, such as seeing a baby armadillo run through the crowds, were to follow as we partied on into the night.

Watching the man burn away

Watching the man burn away

The blissful sunny weather that we’d been fortunate to experience finally abandoned us in the early hours on Tuesday, the last day of the festival. Once we realised that the rainwater was coming in through our tent and everything was getting soaked, we got up, packed our things in plastic bags and quickly shoved them into the car. On the way out, the car got stuck in the mud three times and had to be pushed, but we eventually made it back to Bragado, where we sat in a petrol station café, damp and delirious, clutching warm cups of coffee. It wasn’t the best end to the festival, but we’d had such fun that it seemed totally worth it, and I have nothing but fond memories of Aurora 2014.

Dead mannequin: symbolic of our state on Tuesday morning

Dead mannequin: symbolic of our state on Tuesday morning

 

—VERSIÓN ESPAÑOLA—

Había unas personas del festival que no podían leer el articulo porque no saben leer inglés. Por eso, un genio que se conoce con el nombre de Cris Ferloni hizo una traducción, para que todos puedan entender. Un enorme gracias Cris!

El legendario Burning Man en Nevada, atrae a miles de personas al festival cada año, y como resultado de su éxito, diferentes versiones del festival tienen lugar en Sudáfrica, España, Australia y Japón por solo nombrar algunos. Este año vimos el nacimiento del Burning Argentina, bajo el nombre de Aurora, cerca de un pequeño pueblo llamado Bragado en la provincia de Buenos Aires. Después de habanos enterado de esto por medio de un amigo de un chico que vive con nosotros, instantáneamente decidí que era algo que simplemente no me podía perder.

Él ubicación de Aurora 2014

Él ubicación de Aurora 2014

La semana previa al evento nos la pasamos comprando comida para llevar, eligiendo que disfraz iba a usar y asegurándonos de tener todo lo necesario para esos 4 días en el medio de la nada. Después de despertarnos temprano el sábado, cargamos el auto, nos pusimos en marcha con un paquete de brownies con hachís para desayunar y tras tres horas palpitando el evento para ponernos en ambiente. Nos las arreglamos para llegar a Bragado sin ningún problema, pero entonces nos recontar perdimos (probablemente por culpa de los brownies), mientras tratábamos de encontrar la dirección exacta del festival, de repente vimos el Símbolo de Aurora en un poste blanco en una entrada. La entrada al festival! Lo habíamos logrado!

El símbolo de Aurora

El símbolo de Aurora

Una vez que llegamos, estaba un poco sorprendida por la poca gente que había, pero a medida que se iba desarrollando el festival me di cuenta de que era algo bueno, iba a ser un ambiente mas íntimo. Decidí tomarlo con calma el primer día, conocer a nuestros vecinos y explorar los alrededores. A unos 5 minutos a pié de la zona de acampe había un bosque, el cual estaba decorado con maniquíes multicolores y otros diversos objetos, como lamparitas y un teléfono. La cabina del Dj también estaba ahí y en una gran parte de pasto justo detrás, estaba acostado el hombre de madera. Tras pasear un rato, me uní al asado comunal y a conversar con los demás mediante algunas copas de vino, para de a poco estar al lado de la fogata.

El bosque de colores

El bosque de colores

El calor sofocante hizo que prácticamente fuera imposible dormir, por eso nos despertamos temprano y nos fuimos al lago a nadar un ratito. La temperatura del agua era perfecta, el barro blandito del fondo masajeaba mis pies, entonces observé a mi alrededor y no puede ver nada, mas que solamente árboles, mariposas y lo que parecían ser interminables campos de maíz. Estábamos tan lejos como se podía y eso me hizo increíblemente feliz. Las personas encontraban diferentes formas de pasar el rato durante el día, los mas activos recorrían, jugaban con una pelota de fútbol, hacían kayac a lo largo del lago, otros simplemente se relajaban con la música y jugaban a las cartas, otros dibujaban o fumaban. A medida que el sol se puso, todo el mundo se vestía con sus trajes y paseaban por ahí dando regalos como chupetines, silbatos, pulseras de colores y stickers. Inesperadamente hubo un casamiento esa noche, el cual fué llevado a cabo por hombres con máscaras, vimos a la novia y al novio cubiertos de espuma, como espectadores aplaudimos, sacamos fotos y les tiramos arroz. En el Bosque varios Dj´s pusieron una variedad de música que iba desde Ambient, a Techno y hasta Trance, mientras nosotros bailábamos y agitábamos nuestras pulseras de colores en el aire. El frío se iba apoderando cada vez mas de nosotros por lo que nos fuimos a sentar junto a una fogata a poco metros de ahí, una vez allí charlábamos con quienquiera que estuviese ahí y al ratito volvíamos a la pista. Fue realmente fácil perder la noción del tiempo, y de repente me di cuenta de que se estaba haciendo de día y los pájaros empezaron a cantar, el tercer día del festival había llegado.

La boda imprevista

La boda imprevista

Nuestro último día fue muy bueno, no habíamos dormido mucho (otra vez), pero me sentía muy contenta de todos modos. Caminamos, nadamos, cocinamos pizzas en la parrilla, vimos tocar una banda en vivo en el bosque, nos estábamos preparado para el momento culmine del festival: ver al hombre arder. Fue todo un espectáculo, comenzó con una procesión desde el camping hasta la cima de la colina, en donde había sido levantado y estaba listo para ser quemado. Le acercaron ramas encendidas y la multitud se puso de pie para observar, aplaudían y vitoreaban cada vez más fuerte mientras mas se quemaba el muñeco. Algunos tenía gongs y tambores, incluso un hombre mientras tanto tocaba el violín, lo que hacía que sea aún más místico y dramático. Al ratito, cada parte del muñeco ya se había caído y cuando hasta la última astilla de madera se convirtió en cenizas, desde la cabina del Dj los sonidos, el ritmo volvió a sonar una vez mas. Más máscaras, más baile y los episodios más extraños tuvieron lugar, como ver a un bebé Armadillo correr a través de la multitud, íbamos a seguir de fiesta toda la noche.

Mirando el hombre queme

Mirando el hombre queme

El clima soleado y la suerte que habíamos tenido finalmente nos abandonó en las primeras horas del martes, el último día del festival. Una vez que nos dimos cuenta de que el agua de lluvia entraba por nuestra carpa y todo lo que teníamos se estaba empapando, nos levantamos, guardamos nuestras cosas en bolsas de plástico y rápidamente las metimos en el auto. A la salida, el coche se quedó atascado en el barro tres veces y lo tuvimos que empujar, pero finalmente pudimos volver a Bragado, ahí nos sentamos en un café en una estación de servicio, y tomamos un poco café caliente. No fue el mejor final para la fiesta, pero nos habíamos recontar divertido, por lo que hacía que todo eso valiera la pena, no tengo mas que buenos recuerdos de Aurora 2014.

Maniquí muerto: un símbolo de nuestro estado el martes por la mañana

Maniquí muerto: un símbolo de nuestro estado el martes por la mañana

Advertisements

6 thoughts on “Burning Argentina: Aurora 2014

  1. Excellent journalistic note. You have described very well the beautiful days lived at AurorA, although till now nobody say any thing about the plane, some of them must still believe that it was an effect of the brownies! :D. Congratulations for this professional view and I look forward to see you again next year.

    • Ha! Yes, I was going to mention the plane but completely forgot! Perhaps I can add it in, or just add here ´by the way a light blue and green aircraft swooped over us, just inches above some people´s heads, before soaring back up into the air and disappearing behind the clouds´. I still can´t quite believe that happened…

      Thanks for your comments!

  2. Pingback: Burning Man in Europe: Where the Sheep Sleep – Festival-traveller

  3. Pingback: My Experience of Electronic Music Festivals in Argentina – Festival-traveller

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s